Hay momentos duros, momentos en los que sientes que la cuesta esta mas empinada de lo normal. Y que la tormenta está encima. Y no, no es que se acerque el invierno.
Lo bonito es que miras al lado y te das cuenta que no estas solo. Que hay quien te acompaña a subir, sin dejar que te rindas, incluso que te empujan a conseguirlo.
Y llueve, pero el agua también limpia.
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